Este recuerdo de mis “Bodas de Oro” con el Teatro en 1951-52, lo dedico a España y a América Latina

     En primer lugar, a vosotras: mujeres, que con vuestra comprensión, sensibilidad y ternura, me habéis encauzado y protegido durante toda mi vida. A las aristocráticas damas españolas que me habéis proporcionado en esta temporada el honor de llevar más esclarecido del poder y la ciencia.
     A los Excelentísimos Señores Ministros de Educación Nacional y de Relaciones Exteriores y miembros de la Junta que me concedieron el premio y honores que me han otorgado.
A las geniales personalidades don Jacinto Benavente, don Federico García Sanchiz y don Luis R. Ardavín y cuantos han cooperado para dar esplendor en este acto tan honorable para mi.
     A vosotros los mandatarios de todas las repúblicas latinoamericanas, que en toda ocasión, tal vez por amor a España, más bien que a mis merecimientos, me habéis amparado y protegido.
     A vosotros, críticos y periodistas, que en todo momento, y sobre todo, en mi regreso a mi Patria después de tantos años de ausencia, me habéis recibido con un cariño tan grande que mi corazón jamás podrá olvidar.
     A vosotros, antiguos amigos, que con vuestros abrazos habéis revivido los preciosos los años de nuestra juventud.
     A vosotros, los jóvenes, que al conocerme no habéis tenido más que frases de admiración y tiernos halagos.
     Y, últimamente, a los doctores Ivanisevich (de la Argentina), Bernardi (de la Argentina), Heinhorn y Valentine (Norteamericanos), Jaramillo Arango (Colombiano), y recientemente, a nuestros célebres doctores Barraquer, quienes con su ciencia sabia me hicieron intervenciones con todo cariño y generosidad, a quienes debo que mi vida haya llegado a este momento glorioso de mi carrera artística.
     Para todos y para el público en general, tanto en España como en América, sin olvidar a mis compañeros, que con todo cariño han coadyuvado a mi éxito, mi eterna gratitud.

 
 
Dedicatorias
Programa de Mano
Fotografías
Interviú entre
Vilches y Cascarrabias
Palabras de Don Luís Fernández Ardavín
 
HOME
 

Copyright © 2007 Vilches y Garibay S.A de C.V.